viernes, 20 de agosto de 2021

A los 38

Parece que voy para atrás.
Desaprendiendo mucho más de lo que aprendo.
Vaciandome de a poquito, pero con constancia, como esa gota diminuta que escapa del grifo sin que nadie tome nota.

Si tuviera que escribir mi historia ahora mismo, ya no llenaría ni una cuartilla, solo citaría el par de frases que se han vuelto mi mantra:

"Hay cosas que no se comprenden hasta que se viven"

 "Los momentos no vuelven"

martes, 30 de marzo de 2021

Así solía ser... ¿Te acuerdas?

—Pero,...tú me amas?— Preguntó Alicia.

—¡No, no te amo!— Respondió el Conejo Blanco.

Alicia arrugó la frente y comenzó a frotarse las manos, como hacía siempre cuando se sentía herida.

—¿Lo ves?— Dijo el Conejo Blanco.
Ahora te estarás preguntando qué te hace tan imperfecta, qué has hecho mal para que no consiga amarte al menos un poco.

Y es por eso mismo que no puedo amarte.

No siempre te amarán Alicia, habrá días en los cuales estarán cansados, enojados con la vida, con la cabeza en las nubes y te lastimarán.

Porque la gente es así, siempre acaba pisoteando los sentimientos de los demás, a veces por descuido, incomprensiones o conflictos con sí mismos.

Y si no te amas al menos un poco, si no creas una coraza de amor propio y felicidad alrededor de tu corazón, los débiles dardos de la gente se harán letales y te destruirán.

La primera vez que te vi hice un pacto conmigo mismo: "¡Evitaré amarte hasta que no hayas aprendido a amarte a ti misma!"—

Por eso Alicia no, no te amo.

"Extracto del libro “Alicia en el país de las maravillas”.

viernes, 12 de julio de 2019

Sin Antifaz


Crecer
Conocer y aceptar los claroscuros propios, aprender a convivir con los matices que no agregaríamos al curriculum y tener la honestidad de vernos y aceptarnos sin una gota de maquillaje en el alma…
Quitar la máscara a los miedos, para poder verles el rostro tal cual y enfrentarlos con una sonrisa que disimula el horror mientras la entraña se hace nudo. (Al menos ya no te echas a llorar, ya no tiemblas como flan, las piernas ya pueden sostenerte. Supongo que eso es ventaja!)

Por que no.
No.
Definitivamente no.
La vida no es color de rosa.
Absolutamente no!
Ni siquiera un poco…
Y nosotros, tampoco.
Nadie. Ni tu. Ni yo.
Nadie que pose en el espejo con el alma desnuda está libre de defecto. Nadie es transparente, nadie esta inmaculado! Nadie vive sin las cuerdas que nos atan a todos. A todos!

Y no. Tampoco es que el lente este empañado.
No es amargura.
No es pesimismo.
Son dosis de realidad.
Atroces dosis de realidad.
Cuando te asomas a las notas del día.
Cuando miras a tus hijos y piensas en el complicado futuro que les heredas.
Cuando ves la mirada perdida de quien prefiere compañía virtual que el olor y la calidez de quienes pululan a su alrededor en imperfecta pero real carne y hueso.
Cuando ves que la poca "humanidad" que alguna vez poseímos esta casi extinta.
Cuando sientes que soñar, sentir y reír de verdad es un lujo que se antoja mas inalcanzable que un Ferrari. Literal. En esta parálisis de monotonía y días iguales la verdadera odisea es sentirte viv@.

Todos estamos tan rotos. 
Cada vez más. 
Lo acepten o no, lo vean o no, TODOS somos un puñado de añicos mal pegados, la herramienta de trabajo de un colectivo de titiriteros, figurillas maltrechas y carentes de dignidad, obedeciendo a la inercia que tira de nuestras cuerdas, de buena gana o a regañadientes pero con el mismo inalterable resultado.
Nos engañamos. Miramos al de al lado y si lo vemos mas "jodido" que nosotros nos consolamos pensando: "no estamos tan mal", "podría ser peor". Nos refugiamos de la realidad en filosofías baratas, o caras, da igual, lo que nuestro bolsillo y nuestro condicionado intelecto pueda digerir para hacernos la estancia en este mundo mas llevadera. Hackeamos los espejos para que nos muestren una versión mas tolerable de nuestra verdadera identidad por que si nos atrevemos  a ver lo que hay bajo los filtros no podríamos seguir.

Los únicos que se salvan son los niños, los que aun poseen pureza y autenticidad.
Pero tampoco sobrevivirán. Por que los adultos somos títeres eficientes. Aliados perfectos para destruir sistemáticamente su escencia y convertirlos en un ente útil para este circo de marionetas... De a poco les llenamos sus cabecitas limpias de toda clase de basura, les empezamos a podrir el cuerpecito y crear vicios nocivos con toneladas de azúcar y chatarra, les robamos la voluntad a fuerza de "no´s implacables", les hacemos memorizar el manual, les cambiamos el chip para volverlos moldeables y controlables.... para convertirlos en nosotros. Les insertamos los hilos en la piel y les cosemos la lengua para que puedan formar parte del gran espectáculo de muñecos sin albedrío ejercible. 
Quizás al final del día ese es el mas grande de los crímenes.

Y si, ya lo sé.
Tampoco todo es negro.
Por que los rayos de luz se siguen filtrando aun en los lugares donde la oscuridad es mas densa.
Por que la esperanza esta herida pero no muerta.
Por que mientras haya un diminuto atisbo de conciencia no todo esta perdido.
Por que tal vez... tal vez, solo en un remoto y poco probable tal vez logremos enderezar todo lo que esta tan dolorosamente chueco, tan tristemente mal gastado, tan eficientemente anestesiado para no sentir que la herida esta más abierta que nunca y no aceptar que vamos caminando a pasos agigantados hacia nuestra propia autodestrucción.


martes, 9 de enero de 2018

Re-comenzar

La lluvia siempre me empuja a escribir. Lo limpia todo creo yo, y dan ganas de hacer lo propio con el alma. La mía anda muy desordenada, no es tarea fácil, pero por algo debo empezar. 

Las páginas en blanco me dan esperanza. 

La idea de re•comenzar siempre sera un farolillo capaz de romper hasta la oscuridad más densa. 

Que ganas de escribir la historia de nuevo, pero esta vez hacerlo bien. 

Que ganas de no soltar los sueños, de anclarlos con más firmeza para que no se vayan. 
Que ganas de volver a sentir paz. 
Que ganas de volver a enamorarme de la persona en el espejo. 
Que ganas de volver a sentirme eufóricamente viva! 

Desearía ser capaz de construir puentes en vez de hacer mas grandes los abismos, pero siempre me sale mal. 

Desearía romper las barras que me aprisionan en una rutina llena de vacío. Vivir con congruencia. Con la lista de prioridades de Deber y de Querer conviviendo en santa paz, pero eso requiere equilibrio de saltimbanqui y yo soy un flan. 
Desearía dejar de arrastrar esa maleta llena de lágrimas y dolores pasados, estoy tan cansada de cargar este peso inútil. Pero me la han soldado a las falanges. 
Desearía una pausa sin consecuencias. Desearía tiempo, silencio y una tregua que me permita encontrar respuestas. 
Desearía entender. Y mas importante aún, desearía Aceptar. Vivir y convivir con lo que no puedo cambiar sin dolor ni drama. 
Desearía encontrar consuelo en un corazón capaz de escucharme sin juzgarme, sin intentar decirme que hacer, un corazón como ese que extraño tanto. 
Desearía ya no sentir melancolía por los besos que no están mas. Y ser capaz de aceptar con alegría lo que hay. 
Desearía no tener los pasos tan enredados y un corazón tan preguntón. 
Desearía renunciar a mi apuro por saber, por siempre saber. Por que hasta ahora saber solo ha servido para derrumbar, para entristecer, para hacerme llorar. 
Desearía volver a creer. Creer en lo bueno y en lo bonito. Creer en las personas. Creer en los sentimientos. Volver a ver la magia oculta en lo cotidiano, en lo ordinario.
Desearía que todo volviera a tener sentido. Que mis pasos corrieran hacia un sitio al que de verdad quiero llegar.
Desearía ser Yo de nuevo... con mi inagotable optimismo y la imborrable sonrisa. 

No sé mucho de deidades. Tampoco creo ya en eso de cruzar los dedos, pedir deseos a las estrellas fugaces o soplar dientes de león. 

Sé que arreglar mi desastre es solo mi responsabilidad, y no hay poder que pueda auxiliarme y aún asi no tengo ni puñetera idea de como hacerlo. 

Se me escurre la vida. 

Tengo lo mejor, lo más bonito y no puedo disfrutarlo como corresponde por estar atrapada en mis absurdos sinsentido y mis dudas eternas.... 

Quizás lo logre. 

Quizás pueda repararme. 
O al menos lo intentaré. 
Aún creo que valgo la pena.



jueves, 1 de junio de 2017

Rota







Te veo, casi siempre te veo...
Te observo...
A veces te observo,
desde afuera,
                                       ...desde arriba...




Yo que te conozco mejor que nadie,
Yo que sé lo que piensas cuando tu mirada se extravía en el horizonte...
Yo que he visto tantas veces como el mundo se pone borroso a través de tus lágrimas...
Yo que me sé todas tus historias: las que cuentas y también las que no cuentas....
Yo que sé que te hace ruborizar...
Yo que puedo describir tus cicatrices con precisión microscópica...
Yo que conozco de memoria tus soliloquios con acentos ridículos y carcajadas sinceras....
Yo que he vivido en tu piel desde que es piel...
Yo que conozco tus miedos...
Yo que siento tus dolores...
Yo que archivo tus tristezas...
Yo que me atraganto con tu melancolía...
Yo que soy tú....





Con el Jesús en la boca y una extraña fascinación te veo buscar huevos de Pascua en un campo minado, te sorprendo buscando remedios chinos contra la tristeza, te encuentro hurgando en el borde del precipicio en busca de respuestas.... así tan campante.... como si la pólvora encendida no mutilara, como si las pócimas de dudosa procedencia no pudiesen envenenarte, como si el abismo tuviera un mullido colchón en el fondo...


Lo peor Srita. Fatalidad es que lo sabes.
Sabes lo que pasa.
Sabes Por qué.
Sabes Cómo.
Y sigues ahí... coleccionando penas. 
Las lavas, las almidonas, las planchas, las doblas y las guardas con vergonzosa devoción, como si se tratase de una acto piadoso... sagrado.
Esta dolorosa manía fue soportable hace un lustro ya.
Siguió siendo soportable un poco después.
Hoy es un lastre pesadisimo, que no te permite moverte.






Regresa las cosas a su sitio:
  • Una cabeza llena de sueños
  • Un cielo repleto de estrellas
  • Un corazón contento
  • Una piel "chinita" de sensaciones
  • El mar en el bolsillo
  • La música en el alma
  • Y el mundo inundado de letras 
Y si te dicen que eso es una tontería.... no los escuches!!!, por que no hay tontería mas grande que volverse gris persiguiendo quimeras..... absurdas, banales, inalcanzables y superficiales quimeras...


lunes, 6 de marzo de 2017

Sólo quería registrarlo

Luna duerme...

El chismoso no para...

Huele a humo...



...Una pausa
Hoy en día las pausas me hacen llorar.
No sé que hacer con ellas.


Casi me estalla el pecho por la incapacidad de contener tanta melancolía...



lunes, 22 de agosto de 2016

En uno de esos días...

Por mucho tiempo pensó que la tristeza, la frustración, la decepción y el enojo que sentía eran los sentimientos más negativos que podía experimentar.

Hasta que conoció la desesperanza... esa pintura desteñida, que te deja indiferente, sumida en el silencio, con un cansancio crónico que se te mete hasta los huesos. Se roba el brillo de la vida y te deja pasmada, inmóvil, en un cuadro pintado en escala de grises, en un perpetuo día nublado.
Cuando pierdes la esperanza ya no gritas, ya no peleas, ya no reclamas, solo te sientas a esperar no se qué, sin fuerzas. Las lágrimas son las únicas que siguen su ardua labor, no se secan las malditas. Te quedas quieta, temiendo que el menor de tus movimientos cause un desplome de proporciones catastróficas. Comienzas a soñar con correr, correr descalza, correr y correr hasta que encuentres el sitio mas solitario del mundo donde nadie pueda seguir haciéndote llorar, pero tus pies son de cemento y no consigues dar un solo paso.

Cuando te sorprendes a ti misma protagonizando la misma escena una y otra vez, con el mismo nudo ahogándote y el mar de lágrimas que no se puede contener, acumulas una rabia infinita, no contra la causa de tu malestar sino contra ti misma por seguir ahí, tragando voluntariamente nuevas dosis del mismo veneno, remendando y añadiendo nuevos retazos a la misma pena, como si fuera tu prenda más preciada.

Mientras tanto deja que pase, uno de esos días... uno de estos días, días raros con los que ya podríamos formar un par de calendarios....



"Ni puños ni gritos: la gente no cambia.



Hay que aprender eso desde el primer día y no gastar años,


penas y fatigas tratando de lograrlo".